La base analítica de Vista Isométrica

En VI creemos que no se pueden analizar todos los títulos mirándolos a través de un mismo prisma, sino que debemos adecuarnos a las condiciones, intenciones y posibilidades que rodean a cada título. Nos gustaría alejarnos de un sistema rígido y arbitrario, para poder valorar en función de distintas variables. No podemos exigir el mismo nivel técnico a un triple A que a un indie, pero en cuanto a creatividad o narrativa ambos tipos de juegos competirían en igualdad de condiciones, por ejemplo. Del mismo modo, dentro de una misma categoría en lo que a medios de producción se refiere, no podemos tener en cuenta las mismas variables con un shooter multijugador que con una aventura de terror para un jugador, aunque se trate de un triple A en ambos casos. En el primero analizaremos y valoraremos su innovación en el género, la efectividad y satisfacción que resultan de sus mecánicas o la variedad mapas o modos de juego, entre otras muchas variables. Cuando analicemos una aventura para jugador individual nos centraremos en aspectos como la narrativa, el ritmo y pulso de la misma, el guión o el desarrollo de sus personajes.

No obstante, habrá muchos elementos comunes y a tener en cuenta en títulos de géneros tan opuestos, como pueden ser el apartado gráfico y sonoro, el de diseño artístico, etc. Con esto nos gustaría aclarar esa diferenciación cualitativa y subjetiva que haremos en función de las características de cada obra, ya que, como producto cultural y artístico que es el videojuego, creemos que hay que tener en cuenta el entorno y condiciones que rodean a cada obra. No estamos en contra de un sistema de puntuaciones, pero creemos que dicho sistema se debe complementar con la correspondiente explicación y justificación en el texto. ¿Por qué nos gusta el sistema de puntuación? Porque creemos que la visión de un analista o crítico es subjetiva, y la explicación textual puede interpretarse de muchas maneras, según cada lector. Dependiendo de quién lea el análisis pueden pesar más las observaciones positivas expuestas en el texto que las negativas, o viceversa. Es por eso que una conclusión acompañada de un valor gráfico que enmarque la valoración del analista ayuda a dejar clara la opinión del mismo. Por todo ello, que un sencillo arcade indie reciba una mejor valoración que una gran aventura con intenciones narrativas de producción triple A no significa que sea un juego mejor de manera absoluta, sino que cumple mejor aquello a lo que aspira y dentro de sus posibilidades.

Obra maestra:

Un videojuego muy importante y que marca un antes y un después en el catálogo de las plataformas donde se lanza. Este título cumple de manera excepcional todo lo que se propone y se diferencia de todo lo visto anteriormente, conformándose como una obra única. Esto no significa que no tenga fallos o que sea perfecto, sino que no tiene igual dentro de la industria.

Referente:

Un título que, pese a presentar pequeños lastres que le impiden alcanzar la perfección, se conforma como un baluarte dentro de su género. Ejemplo de mecánicas, ideas o ejecución que lo hacen destacar entre sus similares y convertirse en uno de esos nombres que dan de qué hablar y se recuerdan durante años.

Notable: 

Se trata de una obra destacable y que supera el “simple aprobado”, ofrece algunos destellos de genialidad que merece la pena destacar. Sin embargo, sus fallos pesan más de lo desearíamos, lo que le impide convertirse en una obra ejemplar. Probablemente sea del agrado de los aficionados a su género pero se haga cuesta arriba para aquellos que no sean asiduos a él.

Satisfactorio:

Sin sobresalir o contener grandes sorpresas, este título nos ofrece una experiencia grata y amena. Cumple su objetivo lúdico sin profundizar o detallar aspectos más complicados, y presenta un balance relativamente equilibrado entre lo bueno que ofrece y los fallos que podemos perdonarle.

Mediocre: 

Presenta carencias que empañan bastante la experiencia, ya sea en lo referente a mecánicas, aspectos técnicos, narrativos o de cualquier otro tipo. De haberse pulido o refinado más hubieran resultado en una obra más satisfactoria. Sus carencias impiden que sea una experiencia provechosa en su conjunto, pero posee factores que lo pueden hacer merecedor de tu tiempo.

Insuficiente:

Se trata de aquellos títulos que se quedan sin fuelle a la hora de alcanzar los objetivos que se proponen. Transmiten la sensación de funcionar a medio gas y muestran faltas graves o notables de refinamiento en diversos aspectos. Los puntos negativos o errores pesan más que los buenos, y acaban enturbiando la experiencia, impidiendo que disfrutemos con él.

Decepción: 

Más que otro puesto en la tabla, con esta categoría queremos representar a aquellos títulos que dejan mal sabor de boca, ya sea por no satisfacer las expectativas generadas o por verse envueltos en polémicas, y no tanto por su ejecución. Sin embargo, estos títulos también pueden contener fallos técnicos y de ejecución, además de verse seputlados por el peso de las expectativas (todos recordamos Duke Nukem Forever).


Nos gustaría aclarar que todas estas calificaciones son relativas, cada juego puede presentar distintas variables que se deben valorar de manera diferente, y podrían no encajar al 100% con las descripciones previas. Por ello, estos parámetros son ilustrativos y de referencia, más que una guía que seguir a rajatabla. Por otro lado, la propia crítica es un ejercicio intrínsecamente subjetivo y todos tenemos una opinión distinta. Incluso entre una obra maestra y una decepción hay solo un paso, y lo que para unos es un título cumbre para otros puede ser el fondo de un pozo.